Laboral
1/7/2022
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Haciendo malabares: cómo conciliar en verano

Cómo conciliar la vida familiar con la vida laboral durante los meses de verano, especialmente si hay niños en casa

¿Sabías que después de las vacaciones de verano es el período dónde se registran el mayor número de separaciones y divorcios? Según algunas encuestas (INE), en España hasta un tercio se producen en esa parte del año. ¿Qué ocurre durante las vacaciones?

Con la llegada del calor en los meses estivales, empieza el descuento de días para coger nuestras ansiadas vacaciones ya sea solos, en pareja o con la familia y vamos teniendo en nuestra cabeza algunos aspectos organizativos y de conciliación de la vida familiar y laboral que en mayor o menor medida pueden ser un quebradero de cabeza, ser fuente de conflicto y estrés. Por poner algunos ejemplos:

  • Elegir el lugar de destino: ¿Nacional o internacional? ¿playa o montaña? ¿turismo histórico con museos? ¿y los que tienen pueblo?
  • Aspectos logísticos:  Reserva de alojamiento, viajes, coche de alquiler… ¿Quién se encarga?
  • Con hijos/as: ¿Cómo pasarán los peques el tiempo sin colegio mientras la mamá y papá trabajan? ¿Campamentos urbanos, deportivos o en la naturaleza? ¿Ya tienen edad y son autosuficientes para pasar tiempos solos en casa?
  • Reparto de tiempo entre familia de origen y familia política.
  • ¿Nos llevamos las mascotas de viaje, se la dejamos a un amigo/a o en una guardería para tal efecto?
  • ¿Veraneamos con amigos o familiares? ¿Unos días solos? ¿O tal vez, en pareja?
  • ¿Sabemos disfrutar las vacaciones, tiempo libre y ocio sin necesidad de sentirnos productivos (incluso con asuntos laborales)?

A continuación vamos a describir una serie de propuestas para que nuestras vacaciones puedan llegar a ser lo más parecido a un remanso de paz y optimismo. La finalidad será poder conciliar nuestra vida familiar sin que nuestra salud mental se resienta. Vamos a ello:

  1. En primer lugar, ya sea solo o acompañado es conveniente tener previsión y planificar con tiempo nuestras vacaciones y tiempo libre. Las prisas de última hora no son buenas consejeras, generan estrés y pueden darte sorpresas desagradables cuando veas que tus posibles destinos no están disponibles o están con 100% de ocupación. Aparte, al gestionar con tiempo la reserva puedes ahorrarte un dinero importante. Poner en común ideas y sugerencias de cada miembro de la familia creará un clima participativo. Las imposiciones pueden pasar factura y reproches si no hay consenso. Recuerda que las decisiones participadas a la hora de organizar vacaciones mejoran el ambiente familiar.
  2. Viajar en solitario. Una fórmula que va creciendo y se va extendiendo cada vez más y las agencias de viaje van explotando. Viajar solo y conectar con nuestro yo interior puede ser lo que necesitamos para olvidar las obligaciones cotidianas y una vida demandante sin tiempo para nosotros. Descubre y conecta tu yo interior viajando en solitario.
  3. En pareja, ¿quién eligió el pasado año? Tolerancia y comprensión ayudan a disfrutar nuestro tiempo libre. Desde la consciencia es bueno resetearse y relajarnos. Salir de nuestro entorno y vivienda habitual nos podrá ayudar a redescubrir sensaciones con nuestra pareja y relacionarnos desde una posición más tranquila. Una escapada romántica sin obligaciones puede despertar y refrescar el deseo y atracción. Busca un destino romántico y déjate llevar.
  4. Con hijos/as. Durante el año a veces las prisas y el trabajo nos sobrepasan en nuestro a día a día y vamos en “piloto automático”. Por ello, puede que no demos a nuestros hijos/as la atención debida. Busquemos fórmulas diferentes de relacionarnos en familia. Pasemos el suficiente tiempo que no podemos dedicarles en los meses escolares y dediquemos tiempo de calidad.
    ¿Ideas? Atención plena y  compartir momentos en la naturaleza siempre es una gran opción y se les puede educar en valores de respeto al medio ambiente. Preguntarles por sus amigos/as, conflictos, estudios... Y escuchemos activamente sus preocupaciones, sensaciones. deseos y anhelos. Tomemos tiempo relajados con nuestros/as hijos y será devuelto con creces con su cariño además, se reforzará el vínculo paterno/materno. Se puede acompañar de muchos abrazos, besos y contacto físico que podrá potenciar su autoestima.
    Y por qué no, saca el niño/a que todos tenemos dentro, pongámonos a su altura y disfrutemos de juegos en diferentes superficies ya sea arena, tierra, césped o en playa piscina con juegos acuáticos ¿Cuánto hace que no tienes una guerra de globos o pistolas de agua? El juego desarrolla la imaginación del niño/a, su capacidad cognitiva y simbólica, le hace adoptar diferentes roles, podrá desarrollar empatía, le generará confianza y mejora la socialización con sus adultos/as. Es recomendable tener horarios en común sin móviles ni uso de redes sociales que nos roban la atención para compartir actividades de manera plena con la familia.
    Si se da la circunstancia que los progenitores están separados/divorciados siempre ayuda el sentido común, llegar a acuerdos, coordinar las vacaciones para no repetir actividades y facilitar las cosas unos a otros en cuanto a traslados, gastos o actividades. Esto hará que se genere un clima atractivo y de paz para todas las partes. Sacar el niño/a que llevamos dentro para compartir tiempo de calidad en familia.
  5. Las familias. Una fuente de conflicto habitual puede ser cómo repartir el tiempo con nuestras familias. Cada familia tiene sus códigos sobre cómo dividir los días pero al final ayuda ser coherentes y con cierta equidad con el tiempo que queremos pasar con nuestra propia familia y con la familia política. Mucha paciencia y comprensión para todas las partes. Es tiempo de vacaciones, pasamos más tiempo con personas cercanas, compartiremos emociones y grandes momentos.  
  6. Otro aspecto a tener muy presente para conciliar nuestra vida familiar y laboral en vacaciones es la desconexión plena del trabajo. Son tus vacaciones, merecidas, han pasado 11 meses desde las últimas,  ¿puedes permitirte no revisar el email de trabajo (incluso desinstalar del móvil personal)? ¿Puedes delegar tareas en otros compañeros/as en tu ausencia? ¿puedes posponer reuniones y proyectos unas semanas? ¿Puedes dejar en el trabajo tu portátil y móvil de empresa? Seguro que tu pareja, hijos/as y tu propia salud mental te sonreirán y agradecerán.
    El detox digital (desintoxicación digital), por un tiempo determinado, unos días o semanas sin el uso de tecnología asociada al trabajo te ayudará a regular el uso excesivo que a veces realizamos. Sin control del uso, podemos llegar hasta la llamada adicción sin sustancia (la propia tecnología) y con el detox digital los niveles de la hormona asociada al placer, la dopamina, bajarán. ¿Leer un libro? ¿pasear por el campo o la montaña? ¿hobbies sin tecnología? Seguro te salen ideas maravillosas sin dispositivos digitales. La tecnología nos da el don de la ubicuidad y es atemporal pero en vacaciones su reducción de uso nos puede despertar sensaciones muy agradables.
    Atento al síndrome de la vida ocupada. Para muchas personas tener tiempo libre, es algo casi imposible. Si cuando estamos de vacaciones nos llenamos de planes, corremos el riesgo de estresarnos o aumentar nuestros niveles de ansiedad. Descarga y relaja tu agenda en vacaciones. 

Disfrutar de nuestras vacaciones sin tecnología o redes sociales

En resumen, para conciliar nuestra vida personal y laboral y disfrutar de unas vacaciones deberemos entender bien la idea y el concepto de vacaciones que para la Real Academia Española es: Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios.

Por ello, para disfrutar al máximo de tus vacaciones:

  • Reduce el uso de la tecnología
  • Toma  consciencia de la gente que te rodea
  • Conecta con emociones positivas
  • Disfruta de planes románticos
  • Dedica tiempo de calidad en familia
  • Practica la tolerancia y el respeto 

Por lo tanto descanso, salir de nuestras rutinas habituales, consciencia del entorno y personas que nos rodean, gestionar las emociones con amabilidad y tener tiempo para no hacer nada si es lo que te apetece serán buenas opciones. Disfruta de tu pareja, hijos y/o familia conscientemente y cuando retornemos al trabajo y rutinas habituales que no tengamos la sensación de haber perdido una gran oportunidad.

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